Lucas 2,1-14
1. Oración
Inicial: Espíritu de verdad, enviado por Jesús para
conducirnos a la verdad, abre nuestra mente a las Escrituras. Tú, que
descendiendo sobre María de Nazareth, la convertiste en tierra buena donde el
Verbo de Dios pudo germinar, purifica nuestros corazones de todo lo que opone
resistencia a la Palabra. Haz que aprendamos como Ella a escuchar con corazón
bueno y perfecto la Palabra que Dios nos envía en la vida y en la Escritura,
para custodiarla y producir frutos del Reino con nuestra perseverancia.
AMÉN. Cantar «Espíritu Santo Ven, Ven».
2. Lectura:
¿Qué dice el texto?
a. Introducción: El pasaje evangélico de hoy
forma parte del así llamado evangelio de la infancia que abarca los dos
primeros capítulos del evangelio de Lucas.
Luego, el interés primario del autor no es el de informarnos, de
presentarnos todos los detalles del nacimiento de Jesús, sino más bien el de
anunciar la buena nueva del nacimiento del Mesías prometido. Abramos nuestros
corazones a escuchar la Palabra de Dios.
b. Leer el texto: Lucas 2,1-14: Hacer una lectura atenta, pausada y reflexiva. Tratar
de descubrir el mensaje de fe que el evangelista quiso transmitir a su
comunidad. Leerlo una segunda vez.
c. Un momento de silencio orante: Hacemos un
tiempo de silencio, para que la palabra de Dios pueda penetrar en nuestros
corazones. Terminar cantando: «Tu Palabra me Da Vida».
d. ¿Qué dice el texto?
1) Cada persona
lee el versículo o parte del texto que te impresionó más.
2) ¿Qué
consecuencias trajo para la gente el censo ordenado por el emperador romano?
3) ¿A dónde
tenían que dirigirse José y María para inscribirse?
4) ¿En qué
situación material y social nació Jesús?
5) ¿Quiénes
fueron los primeros en recibir la Buena Noticia del nacimiento?
3.
Meditación: ¿Qué nos dice el texto hoy a nuestra vida? No es
necesario responder a cada pregunta. Seleccionar las más significativas para el
grupo. Lo importante es conocer y profundizar el texto, reflexionarlo y
descubrir su sentido para nuestra vida.
a) ¿Hay lugar
para Jesús en nuestra vida? ¿En nuestra sociedad hoy?
b) ¿Por qué piensan que el Mesías nace
humilde y pobre en un pesebre? ¿Qué sentido tiene para nosotros(as)?
c) ¿Crees que
el Reino de Dios puede nacer hoy desde los pobres y humildes? Explicar.
d) Jesús ha nacido para traer gozo y
paz: ¿Cuándo son parte de nuestra vida estos dones?
e) ¿De qué
manera somos portadores de gozo y paz para los demás?
f) ¿Cuál es el
mensaje del texto para nuestra vida hoy y qué podemos hacer en concreto para
que se haga realidad?
4. Oración:
¿Qué le decimos a Dios después de escuchar y meditar su Palabra? Ponemos en
forma de oración todo aquello que hemos reflexionado sobre el Evangelio y sobre
nuestra vida. «Hoy nos ha
nacido el Salvador».
5.
Contemplar el rostro de Dios encontrado en el texto, volver la mirada al mundo
y comprometernos con el Reino de Dios y su justicia: Compromiso:
Seamos portadores de gozo y paz para los demás esta semana. Llevamos una
"palabra". Puede ser un versículo o una frase del texto. Tratar
de tenerla en cuenta y buscar un momento cada día para recordarla y tener un
tiempo de oración donde volver a conversarla con el Señor.
6. Oración
final: ¡Pequeño Niño Jesús, nuestro único tesoro, nos
abandonamos a tu voluntad divina. Imprime en nosotros(as) tu gracia y tus
virtudes, para que podamos colaborar contigo en la construcción de tu Reino en
la Tierra. Haz que nosotros(as), como María tu Madre, podamos no sólo escuchar,
sino también poner en práctica la Palabra.
AMÉN. Padre Nuestro, que estás en el
cielo…
Para Las
Personas Que Quieran Profundizar Más
1.
Querido(a) Animador(a): Sugerimos seguir la siguiente pauta al iniciar cada
encuentro:
a) Compartir
sobre lo que le pasó a la gente en su diario vivir durante la semana.
b) ¿Cómo he
experimentado a Jesús en lo que he vivido? ¿Qué ha hecho Cristo en mi vida?
c) ¿Qué he
hecho esta semana para extender el Reino de Dios?
2. Contexto: El pasaje
evangélico que nos viene propuesto hoy forma parte del así llamado evangelio de la infancia lucano que
abarca los dos primeros capítulos del tercer evangelio. Se trata de un
evangelio de la infancia. Luego el interés primario del autor no es el de
informarnos, de presentarnos todos los detalles del nacimiento de Jesús, sino
más bien el de anunciar la buena nueva del nacimiento del Mesías prometido. El
niño Jesús se ve ya como el Señor, así como venía proclamado en la predicación
apostólica Como los dos primeros capítulos de las Actas de los Apóstoles sirven
de transición del tiempo de Jesús al tiempo de la Iglesia, así los dos primeros
capítulos del evangelio de Lucas sirven de transición del Antiguo al Nuevo
Testamento. Las citas y alusiones al Antiguo Testamento son continuas. Los
personajes, como Zacarías e Isabel, Simeón y Ana, José y sobre todo María, son
los representantes de la espiritualidad de los pobres del Señor, que
caracteriza el último período del Antiguo Testamento. Todos y particularmente
María se alegran de la llegada de la salvación en la cuál tanto tiempo han
esperado. Lucas divide su evangelio de la infancia en siete escenas: el anuncio
del nacimiento de Juan Bautista (1,5-25), el anuncio del nacimiento de Jesús
(1,26-38), la visita de María a Isabel (1,39-56), el nacimiento de Juan
Bautista (1,57-80), el nacimiento de Jesús (2, 1-21), la presentación de Jesús
en el templo (2, 22-40) y Jesús entre los doctores (2, 41-52). Muchos exegetas
son del parecer que Lucas intentaba poner en paralelo a Jesús y el Bautista
para demostrar la superioridad de Jesús sobre Juan, el último profeta. Con el
nacimiento de Jesús comenzamos los tiempos nuevos, hacia los cuales todo el
Antiguo Testamento está orientado.
3. «No había puesto para ellos». Jesús nace
en extrema pobreza. No se trata sólo de la indigencia material de su familia. Es
mucho más. Nace lejos de la aldea donde residen sus padres, lejos del afecto de
familiares y amigos, lejos de la comodidad que podría haber ofrecido la casa
paterna, aunque fuese pobre. Nace entre extranjeros que no se interesan por Él
y no le ofrecen sino un pesebre donde nacer. Aquí está el gran misterio de la
encarnación. Pablo dirá que de rico que era, (Jesús) se hizo pobre por
vosotros, para que llegáseis a ser ricos por medio de su pobreza" (2 Cor
8,9). El prólogo del evangelio de Juan atestigua, que siendo Él por medio del
cual se ha hecho el mundo, Jesús el Verbo hecho carne, "vino a los suyos,
pero los suyos no lo recibieron" (Jn 1,11). Este es el drama que señala
toda la vida de Jesús, llegando a su culmen en el rechazo absoluto de Él en el
proceso delante de Pilato (ver Jn 18,28-19,16). Es, en último análisis, el
drama de Dios que se revela y se ofrece continuamente a la humanidad y es
tantas veces rechazado.
4. José y
María van a Belén por el censo del emperador pero, en realidad, se están cumpliendo
las profecías realizadas por los profetas, entre ellas que el Mesías nacería en
Belén. ¿Por qué es importante? Es importante porque Dios mismo cumple con sus
promesas. Dios es coherente con sus propias palabras. Dios cumple con lo que
promete. En Navidad podemos tener el más profundo de los hechos que Dios hizo
por amor a la humanidad, por amor a nosotros. Fue la expresa voluntad de Dios
que exista la primera Navidad. Fue el amor de Dios el motor que generó que
Jesús naciera. En la Navidad vemos a un Dios que se hace una guagua indefensa
para entrar a este su mundo y salvarlo; pero no al modo humano. ¡A Dios
gracias!
5. Jesús
nace humilde en un pesebre. ¿Por qué? Podemos tener muchísimas interpretaciones,
y de las más variadas. Por lo que el texto de Lucas refleja, este hecho tampoco
fue dejado librado al azar. El nacimiento de Jesús, tan humilde y sencillo,
refleja en parte cual será la misión de este bebé: el no nació para que le
sirvan, sino para servir. Aunque el ángel del cielo da a esta guagua tres
títulos. “SALVADOR”, “CRISTO”, el “SEÑOR”, nace en medio de la pobreza. No vino
al estilo de los reyes de este mundo. No vino para que le hagan honores; vino
pensando en nosotros y nuestras necesidades.
Jesús no vino al mundo porque le convenía a él mismo. A nosotros(as) nos
conviene que el haya venido. La necesidad no fue de Dios, sino nuestra. Y, es
pensando en esto que Dios envió a su Hijo a nacer en este mundo.
6. ¿Quiénes
fueron los primeros que visitaron a Jesús? Unos pastores del campo. Las personas que cuidaban
ovejas eran despreciadas por no poder obedecer a la ley de Moisés respecto a
los rituales de pureza. Por otras cuestiones eran considerados inferiores.
Serán ellos y no otros, los primeros que lo visitarán. Nuevamente: ¿casualidad?
Lo dudo. Vemos aquí la clase del amor de Dios que no hace excepciones. Dios ama
a la humanidad, Dios ama al pecador, al alejado de su amor. Esta guagua no
vendrá, en esta su primera venida, para juzgar y castigar, sino para sanar y
vendar. El profeta Isaías tuvo razón cuando dijo, en el capítulo 53, que por
sus heridas nosotros(as) encontramos la salud.
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